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Papel, Tinta, Bytes y más | El Magic, Como el Ajedrez

por - 28 de abril de 2014

Papel, Tinta, Bytes y más | El Magic, Como el Ajedrez

 

“La ciudad era tan impresionante que ningún mapa o plano podía hacerle justicia…

De alguna manera, si bien costaba definirla, los planificadores de la ciudad habían conseguido dotarla de una vitalidad orgánica, similar a la de una máquina gigantesca. Casi se podía palpar la energía controlada de su vida comercial, pareja a una perfección funcional que significaba economía, simplicidad, unidad sin uniformidad. De hecho, casi todo lo que aquellos planificadores idealistas habían esperado lograr.”

Hola a todos.  En muy próximas fechas, será el lanzamiento de la tercera y última expansión del ciclo de Theros: Travesía hacia Nyx, en donde finalmente veremos a Elspeth enfrentarse a Xenagos, y donde también hará su aparición otro viejo conocido de otras expansiones, Ajani Melena Dorada.

En la historia detrás de las cartas, tal parece que los protagonistas y los bandos están bastante bien identificados, pero siempre podemos llevarnos alguna (agradable o terrible, según cada quien) sorpresa, porque, incluso para los caminantes de planos, con todo su poder, las cosas no siempre son lo que parecen y pueden ser objeto de la manipulación de otras entidades.  Como ejemplo tenemos a uno de los villanos favoritos del Magic: Nicol Bolas (el cual, a mi juicio, ha estado última y sospechosamente calladito), así que siempre cabe la posibilidad de que nuestros héroes no sean más que las piezas de juego de algún plan superior que supere su entendimiento, y por supuesto para nosotros.  En realidad, así sucede: al jugar usamos no sólo a simples criaturas, sino a los caminantes de planos como piezas en nuestros juegos,  nos aprovechamos de sus poderes para enfrentar los mazos de otros jugadores y salir triunfantes.  ¿Se imaginan qué pasaría si se dieran cuenta de ello y pudieran escapar a nuestro control?

Una situación que me hizo recordar que, si bien, por la relativa poca edad del Magic aún no he visto algo como en el libro del que les voy a hablar, sí sucede justamente en un juego algo más viejo (en realidad, bastante más viejo): el Ajedrez.

chess

Existen muchas variedades de juegos, y por ello se les clasifica de distintas formas.  Entre ellos, al Magic se le compara o se le coloca, por algunas de sus características, como un juego similar al Ajedrez.  También, por supuesto, es cierto que tienen diferencias bastante notables.

No pretendo meterme en esa discusión más que de una manera indirecta. En este caso, debido a que el ajedrez, al ser un juego que ha estado con nosotros por mucho más tiempo que el Magic, ha permeado e influido en muchos otros rubros de las culturas y las sociedades del mundo, al grado de que se le puede usar para establecer comparativos o apelamos a sus términos  para expresar algunas ideas (como la famosa historia sobre el pago de acuerdo al número de casillas en el tablero). No es de extrañar, entonces, que se mencione al ajedrez en muchos libros e historias o se haga alguna alusión a él.  A veces es de forma incidental, pero en otras es una parte muy importante, o el eje de la trama gira en torno al ajedrez, y en algunos casos esto ha llevado a intentos y experimentos bastante interesantes para darle una importancia aún mayor al juego en el desarrollo de algunas novelas y cuentos.

De entre esos intentos (algunos de ellos, sobresalientes), uno que me gustaría resaltar es justamente el que se concretó en el libro que platicaré a continuación.

johnBrunner

John Brunner es un escritor inglés, mejor conocido (sí, como en la frase de Troy McClure) por su trilogía del desastre: Todos sobre Zanzibar, Órbita Inestable y El rebaño Ciego, todos ellos libros bastante recomendables y de los cuales quisiera tener la oportunidad de platicar en alguna otra ocasión. Brunner es, además, uno de los escritores de lo que se denominó la “New Wave” (Nueva Ola) de la ciencia ficción, una  corriente principalmente británica de los sesentas y setentas del siglo pasado.


La razón por la que preferí elegir un libro distinto a ellos para presentarles a Brunner, es por lo original y único del libro en cuestión:

Las Casillas de la Ciudad

castillasCiudad

“Lo que no entiendo es cómo podían mover las piezas -dije, desesperado-. ¿Cómo pudieron…, cómo pudieron moverme de casilla en casilla?”

Este libro es, a primera vista, un libro interesante, con un buen tono de suspenso e intriga, bastante bueno y entretenido, y como tal es una recomendable lectura, pero un libro un poco flojo en comparación con otros del mismo autor y aparentemente menos complejo – hasta que te das cuenta de la intención de Brunner y su ejecución:

Este es un libro cuyo argumento y personajes fueron creados a manera de reconstruir, movimiento a movimiento, una partida de ajedrez, y no sólo una partida de ajedrez cualquiera, sino una partida de ajedrez bastante famosa: el campeonato mundial de ajedrez de 1892, donde se enfrentaron Steinitz y Chigorin en La Havana  y donde en el juego 23, Chigorin, el retador – que estaba jugando de manera brillante – estaba a punto de conseguir un empate a nueve puntos, lo que forzaría a una serie de desempate; sin embargo, un error básico e inexplicable le permitió al campeón, Steinitz, ganar el juego y defender su corona. En el mundo del ajedrez es considerado unos de los finales más inesperados y sorprendentes que han sucedido y Chigorin, que pasó a la posteridad como uno de los mejores jugadores de la historia, después de ese error juró no volver a competir por el campeonato del mundo.

En este libro, los personajes principales son las piezas del juego, la ciudad es el tablero y los giros de la historia representan los movimientos de ambos jugadores.

(Si alguno de ustedes es fanático del ajedrez, ese juego lo pueden encontrar movimiento a movimiento en este sitio,  y si desean saber un poco más sobre Chigorin, Steinitz y su famosa rivalidad, pueden leer al respecto aquí)

brasilia

Nuestro personaje principal, Boyd Hakluyt, (uno de los caballos de las piezas blancas) es un asesor de tráfico, contratado para mejorar esa vertiente en la Ciudad de Vados. Una ciudad en una imaginaria república de América del Sur que apenas unos años antes no existía y fue concebida para ser el prototipo de la ciudad modelo de la era moderna, muy a la manera de lo que en su momento fue la concepción (en nuestro mundo) de Brasilia, la capital de Brasil. En Vados, la obsesión de los habitantes es el Ajedrez.

“El salón era amplio y agradable. El capricho del arquitecto le había impulsado a decorarlo con palmeras y plantas trepadoras de hojas coloreadas, que crecían en el interior de columnas de vidrio. Por lo demás, el blanco y el negro predominaban en la decoración, repitiendo un motivo que aparecía de forma explícita en las mesas bajas, cuyas superficies mostraban un idéntico dibujo a cuadros. Contemplé durante un rato la mesa situada junto a mi silla, pero no fue hasta reparar en que un hombre y una mujer sentados a pocos metros de mí rumiaban sobre un grupo de piezas que comprendí la verdad: el dibujo era, en realidad, un tablero de ajedrez, de dos metros y medio de lado, dispuesto para ser utilizado.”

Al poco tiempo de  llegar y después de presenciar un asesinato, Boyd descubre que él mismo y su trabajo están cada vez más involucrados en la lucha política de la ciudad y, por extensión, del País.  Se da cuenta de que, en realidad, él sólo es una pieza más en el conflicto que el presidente y el ministro del interior (con visiones contrastantes del futuro) tienen por hacerse con el control de la nación. Un conflicto donde la propia ciudad de Vados, con su diseño perfecto, se ha convertido en el tablero de un juego mortal y en el que sus habitantes son las piezas.

Asesinatos, cárcel, suicidios, son capturas, fintas y contrafintas del juego y se van sucediendo conforme la trama se desarrolla en una historia donde el autor también aprovecha para manejar interesantes teorías sobre la propaganda subliminal y el control de la información, así como la circulación del tráfico de una ciudad, se usan como una manera de influir en los acontecimientos y tener así perfectamente “gobernados” a sus habitantes.

“¿Cree usted que una pieza de ajedrez en posesión de conciencia se quedaría sentada tranquilamente en su casilla, esperando a que se la comieran, si conociera las reglas del juego y la situación de la partida? No es probable. Se deslizaría con sigilo a una casilla más segura, o atravesaría el tablero cuando los jugadores no miraran para coronarse reina.

»No, el tipo de sistema absoluto del que he hablado no podría funcionar, a menos que todo el mundo ignorara lo que ocurría. De puertas afuera, no tendría que observarse ningún cambio en la vida cotidiana. Usted, yo y aquel camarero tendríamos que comer, beber, dormir, enamorarnos y pillar indigestiones, como siempre… ¿Cuál sería la diferencia? Es posible que ya se haya puesto en práctica un sistema semejante. ¿Cómo podemos saberlo? Somos como peones sobre un tablero de ajedrez; sabemos las reglas y la situación de la partida, pero preferimos ignorarlo, porque carecemos de piernas y no nos es posible abandonar nuestras casillas, a menos que nos muevan.”

kelly

Una obra muy ambiciosa tratada de llevar a buen término por el autor, aunque, por supuesto, cabe pensar que la “rigidez” de los movimientos de la partida de ajedrez, puede haber forzado a Brunner  a tomar decisiones y giros que quizás no fueron necesariamente los que se esperaría de los personajes en una historia más convencional. En mi caso, y meramente como lector con únicamente un interés pasajero por el ajedrez (del que soy, me confieso, un mal jugador), creo que el resultado es bastante satisfactorio.  Tal vez alguno de ustedes con mayor conocimiento del juego pueda ofrecer una opinión mejor informada.

En el caso del Magic, por sus diferencias y mayor cantidad de opciones, situaciones y cartas (piezas) un intento similar sería igual de interesante, pero con resultados mucho más inciertos. Exitoso o no, personalmente me encantaría leer ese intento.

Finalmente, y ya con algunas cartas de prerelease en las manos, quiero desearles un buen evento de launch party.  Abran esas bombas, diviértanse y disfruten de un buen fin de semana en Nyx.

 

¿Te gustó o no te gustó el artículo? ¿Te aburrí o te interesé? ¿Quieres jugar una partida de ajedrez conmigo? Bueno, eso último creo que no, pero para casi cualquier otra cosa, espero que dejes tu comentario aquí.

Nuestro Staff

Jugador de magic antediluviano. Comenzó a jugar Magic en 1994, cuando Antiquities y Legends eran los nuevos sobres. Él es fanático de la literatura, la mitología, la ciencia, la cultura pop y muchas otras cosas; Zeus nos traerá notas interesantes sobre estos temas y una que otra recomendación para los que gustan de un buen libro de vez en cuando.